DATA CENTERS: EL MOMENTO DE HACER LA DIFERENCIA Justo Torres, Líder de servicios para adecuación de infraestructura física de T.I, IBM de Venezuela
DATA CENTERS: EL MOMENTO DE HACER LA
DIFERENCIA
El tema de la eficiencia energética en los data centers está
ganando cada vez más espacio en la agenda de los especialistas de las áreas de
tecnología de la información e infraestructura. La identificación y reducción de
las emisiones de carbono son importantes en la estrategia de sustentabilidad de
las empresas aunque todavía no son la motivación principal para la inversión en
la mejora de la eficiencia energética en esos ambientes.
Como en la mayoría de los negocios existentes, el argumento
más fuerte es el llamado a la reducción de los costos operativos y como
consecuencia de esto, el aumento de la competitividad de la empresa en el
mercado. A pesar de no ser el motor propulsor del cambio, evitar la emisión de
carbono en la atmósfera seguramente crecerá en importancia en un futuro cercano.
Cada día, la sociedad (consumidores y gobierno) exige de las
empresas productos o servicios que demuestren su preocupación por el medio
ambiente, especialmente en cuanto a la huella o marca (footprint, en inglés)
dejada por el CO2 en el planeta. El acogimiento o no de ese tipo de solución
verde será un parámetro de evaluación que el mercado utilizará cada vez con
mayor frecuencia, convirtiendo a la disminución de la emisión de carbono en una
pauta destacable y dejando a la reducción de costos como un valor agregado.
Resulta extraño pensar que existen desperdicios de energía en
un data center, siendo un lugar que concentra tecnologías de última generación.
Pero, lamentablemente, la realidad es que este ambiente muchas veces, resulta
ser tanto o más ineficiente que otros más tradicionales. Lograr una reducción en
el consumo de energía de entre un 15 a un 20%, sin duda causa un gran impacto en
los presupuestos de las empresas y también en el planeta.
Este potencial –entre el 15 y el 20% - es el mínimo que
consideramos posible implementar en las diferentes auditorías de energía
realizadas en data centers, independientemente del tamaño, región o
característica de ocupación y operación. Entonces, ¿qué debemos hacer? Antes que
nada, es preciso entender que cada data center es un ambiente único y que cuanto
más información tengamos de él, mejor será la respuesta a sus demandas. Sin
embargo, existen acciones más genéricas que pueden ayudar mucho en cuestión de
eficiencia energética.
El punto de partida es hacer un relevamiento de datos sobre
el consumo de TI y de la infraestructura del data center. Las causas del
desperdicio de energía pueden ser muchas, pero el mayor agravante es cuando
varias de ellas aparecen en forma simultánea, acentuando el problema. Citamos
solamente algunas de las causas más comunes:
- Falta de planeamiento en la ocupación del área o de las
áreas divergentes del proyecto original del data center;
- Compra de equipos de infraestructura de tecnología inferior sin evaluar el
costo operativo cuyo impacto se sentirá en unos años;
- Errores conceptuales en los proyectos conectados de forma inadecuada a las
necesidades de crecimiento de TI – que tiene un ciclo de actualización
tecnológica de 4 a 5 años – y de la infraestructura del data center – que tiene
un ciclo 3 a 4 veces mayor;
- Falta de información sobre el consumo de energía de la infraestructura y del
área de TI del data center;
- Layouts de racks y sistemas de refrigeración no apropiados;
- Servidores subutilizados en su capacidad de procesamiento útil;
- Falta de control de las diferentes temperaturas usadas como referencia por el
sistema de refrigeración;
- Zonas de calor en el data center que modifican el rendimiento del sistema de
refrigeración;
- Uso de servidores con fuentes de pérdidas elevadas;
- Falta de un sistema de monitoreo y automatización unificado;
- Diversas barreras físicas bajo el piso elevado que impiden la circulación de
aire para refrigeración.
La mayoría de los elementos mencionados tienen algún tipo de
solución de rápida implementación y con retorno de corto plazo. Algunas
iniciativas simples son: revisión del layout del Data Center utilizando las
mejores prácticas del mercado con el fin de mejorar el rendimiento del sistema
de refrigeración, tales como, revisión de las temperaturas del sistema de aire
acondicionado, remoción de las barreras físicas bajo el piso elevado y creación
de zonas de alta densidad con tratamiento específico de refrigeración. Además de
eso, es importante considerar la consolidación y virtualización de los
servidores subutilizados.
Algunas de estas soluciones logran retornos superiores al 40%
en la reducción del consumo de energía y muchas veces, por ser implementados en
forma conjunta, es posible lograr economías superiores al 60% en el uso de la
energía. A pesar de esas considerables ganancias, es necesario entender que no
existe una única respuesta para la cuestión de la eficiencia energética en los
data centers.
En Venezuela, si bien es cierto que el costo de la energía
eléctrica está subsidiado, existen otros elementos tales como la disponibilidad
de energía continua y de calidad que pueden ser un elemento más importante que
el costo mismo, para los efectos de implementar acciones inmediatas de
eficiencia energética.
Cada pequeña acción que se ejecute de manera adecuada,
significa una reducción en el consumo energético de los data centers y,
claramente, menos carbono en la atmósfera. Aún sabiendo que la reducción de
costos sigue siendo el motivador principal de la eficiencia energética, vale la
pena pensar en ella en términos de iniciativas que contribuyan con un planeta
mejor. Yo hago eso a diario, en cada presentación, con cada nuevo proyecto de
trabajo, en cada conversación sobre este tema, y puedo asegurar que la
recompensa profesional es muy positiva y la personal, fantástica.
*Justo Torres, Líder de servicios para adecuación de
infraestructura física de T.I, IBM de Venezuela