Emma Mata Líder de Diversity Network Group de LGBT
La diversidad en el lugar de trabajo nunca ha sido un
elemento tan importante como ahora. En la economía global de hoy, son cada vez
más las personas que colaboran en equipos representativos de una amplia variedad
de nacionalidades, grupos de edad, geografías y maneras de pensar.
A medida que la fuerza laboral cambia, de la mano de nuevos
integrantes de la generación “Y”, también cambia la definición de diversidad. El
concepto tradicional de diversidad –raza, color, género, religión, orientación
sexual y discapacidad – sigue siendo una piedra angular de toda organización;
sin embargo, ya estamos transitando una segunda etapa en esta importante
dimensión de la fuerza laboral.
Para mantenerse competitivas, las empresas hoy necesitan
reunir diferentes culturas, idiomas, orígenes geográficos y profesiones en un
todo integrado, y al mismo tiempo seguir ayudando a cada persona a apreciar las
diferencias individuales. Definimos a este concepto como “diversidad de
pensamiento”.
La diversidad de pensamiento enfatiza la concientización y el
respeto por las diferencias personales, en el plano de las actitudes, creencias,
experiencias, tradiciones y abordajes a la resolución de problemas.
No hay duda de que la diversidad en todas sus dimensiones
produce beneficios para la sociedad. Pero es importante recordar que la
diversidad también es buena para el negocio. Siendo receptiva de personas con
distintos antecedentes y puntos de vista, una fuerza laboral diversa se
encuentra bien posicionada para reflejar y comprender mejor al mercado que
atiende.
La diversidad se convierte así en una ventaja competitiva
para la organización. Debido a que un mayor número de clientes, proveedores,
influenciadores y asociados estratégicos son globales y multiculturales, las
compañías pueden posicionarse para comunicarse con una gama diversa de
organizaciones a las que comercializan sus productos y servicios. Descubren que
construir equipos diversos en forma consciente contribuye a obtener los mejores
resultados para los clientes, los asociados y la sociedad en su conjunto.
La diversidad también da lugar a una fuerza laboral más
eficaz. Al alentar un conjunto de puntos de vistas, las personas aprenden a
colaborar más allá de toda diferencia entre grupos, que pueden incluir desde
padres y madres que trabajan, hasta graduados recientes o profesionales con
experiencia en sectores especializados, como atención de salud y banca. Los
empleados incluso aprenden a encontrar la forma en que prefieren comunicarse con
sus colegas, ya sea a través del e-mail, el teléfono o los medios sociales.
La diversidad también tiene un impacto en la carrera por
atraer y retener talento de primer nivel. Las organizaciones pueden crear un
entorno inspirador e inclusivo, donde las personas se sientan libres de expresar
plenamente sus puntos de vista y hallar soluciones para los problemas más
desconcertantes, desde el desarrollo de productos, hasta alternativas de ventas
y marketing. Los líderes también se benefician al contar una diversidad de
perspectivas, pues les permite salir de la “cámara de resonancia” del acuerdo y
dar impulso a la verdadera innovación.
Estas son algunas de las formas en que las organizaciones
pueden promover una fuerza laboral rica y diversa:
- Alentar a los empleados a crear comunidades informales en
torno a sus áreas de interés, desde sus especialidades profesionales, como
gestión de proyectos, hasta sus pasatiempos favoritos, como el fútbol. Estos
canales les permiten compartir ideas y desarrollar habilidades en el ámbito de
un foro abierto e inclusivo.
- Iniciar una conversación continua con los empleados acerca de cómo pueden
equilibrar responsabilidades en su casa y en el trabajo, y cómo la tecnología
los puede ayudar a aprovechar al máximo su entorno de “conexión permanente”
24/7.
- Proporcionar pautas para los empleados sobre cómo usar los medios sociales y
las tecnologías de colaboración. Esto los ayuda a sentirse cómodos siendo ellos
mismos y, al mismo tiempo, a alcanzar su potencial de carrera.
Desde hace tiempo, IBM considera la diversidad de culturas,
personas, pensamientos e ideas como un elemento esencial de la innovación y el
éxito en el mercado. La diversidad también permite a empresas como IBM atraer y
desarrollar los líderes de conciencia global del mañana.
Sabemos que es importante que los empleados trabajemos en un
entorno en el que la inclusión y la diversidad son la norma. Una norma que, a su
vez, nos permitirá dar estímulo a la innovación de los clientes en cada rincón
del negocio.
La diversidad de pensamiento es un estímulo a la innovación